¡NO ECHE SU VIDA A LA BASURA!
Deje de ser un enano mental
* Atrévase a soñar, sea el arquitecto de su propia existencia
Dra. Elizabeth Georgina Vargas García
Muchas veces nos hemos preguntado por qué tenemos tan mala suerte, por qué todo sale mal y mis planes fracasan apenas los empiezo.
Existe mucha gente que tiene infinidad de sueños: tener una casa grande, un BMW cero kilómetros, la mujer de mis sueños, terminar la prepa o la carrera que desee, ir a aquel viaje que soñé desde niño, ser mi propio jefe, lograr el asenso, pero curiosamente algo pasa en el camino que me hace desistir o frustra mis planes, e invariablemente culpo a la suerte, al sistema económico_político del País, a la devaluación del dólar, al mal carácter del maestro, al chofer de la micro, pero nunca, y tal vez debería subrayarlo, asumo la responsabilidad de mis problemas.
Muchas veces hemos hablado de lo fácil que es culpar a los demás por ejemplo, al levantar la voz en tono acusatorio culpando a nuestros padres o hermanos porque nos presionan a estudiar.
Reflexionando al respecto, el día de hoy pensé en el hecho de que nosotros aceptamos las cosas según como se nos presenten: un adolescente cualquiera puede luchar desesperadamente y vencer todos los obstáculos que se presenten en el camino, trabajar y estudiar, pasar hambre o privaciones, aguantar vergüenzas, presiones y burlas de los compañeros mientras no pierdan la visión que los mueve, por la que tomaron una decisión, la que lo impulsa a mover el mundo y lógicamente lograr su sueño.
Otro adolescente puede decidir cederle el dominio de su vida a la televisión, al internet, a la cama, los cuates, la novia, etcétera, y obtener, obviamente, que sus "sueños" se vayan a pique.
¿Podemos culpar al sistema educativo por no obligar al maestro de la primera clase (a la que habitualmente no acudimos por no haber podido despertar ) a que me dé derecho a examen y que además me haga solo las preguntas que logre memorizar en la madrugada previa a la evaluación?
Y luego de grandes, cuando acuden al psicoterapeuta (como es el caso de algunos de mis pacientes) por sentir que su vida ha sido un fracaso que no merecen, se sienten amargados por todo lo que no pudo lograr por culpa de todo lo ya mencionado, pero ni aun así se anima a retomar el sueño "porque ya es demasiado tarde", aunque podamos ver a nuestro alrededor ejemplos de personas que rebasan los 30, 40 o más años, que han tomado la decisión de enfrentar el problema y resolverlo.
¿Padres sobre protectores o intransigentes, maestros corruptos, esposas incomprensivas, novias posesivas, el calentamiento global, la caída de la bolsa? ¡Nooooo! Es dejadez, falta de dominio propio, de disciplina, de una motivación correcta. Cuando nacemos, somos dotados de dones o cualidades que son nuestra única y exclusiva responsabilidad administrarlas: inteligencia, creatividad, perseverancia, sensibilidad, etcétera, pero lo que hagamos con esto, es nuestro tributo a la vida.
Usualmente en todo proceso de planeación se establece un sistema de monitoreo o evaluación en determinadas etapas, en forma mensual, bi, tri o semestral. Pero las evaluaciones que nos presenta la vida no son predecibles.
Pareciera que hay etapas en las que todo está terriblemente estable, que no pasa nada; a cada día se agrega otro hasta que nos damos cuenta que han pasado años y esa desidia ha hecho presa de nuestra vida. La respuesta que damos es que estamos bajo control de la situación, siempre hay tiempo para volver a empezar, puedo dejar de fumar cuando yo quiera, no soy alcohólico ni adicto, yo puedo dejar de consumir en cuanto quiera, puedo dejar la pornografía o los video juegos.
Pero la realidad es otra: si nos damos cuenta, somos esclavos de una botella de alcohol o de un pedazo de papel con tabaco o del polvo blanco. No somos nosotros los que controlamos, nos hacemos la ilusión de que, por tener el control remoto, yo controlo la TV, pero seguimos cambiando una y otra vez el canal sin poder desprendernos de la pantalla; aunque ya sean horas de la madrugada, pasamos rápidamente los canales y cuando descubrimos una escena pornográfica nos detenemos, y si logramos cambiarlo, regresamos al mismo canal.
¿Cómo pueden pensar que soy adicto o dependiente? No, yo estoy en control, yo me acuesto cuando yo quiera, una más y me voy, nunca antes de que yo lo decida. Como en todos los factores que hemos planteado, existe una sola condición para poder resolver el problema: ¡reconocer que lo tengo!, que existe y me esta controlando, dejar el proceso de negación y de seguirme engañando para justificarme ante los demás y hacerle frente a las consecuencias de mis actos, como lo mencionamos al principio.
Una vez que nos atrevemos a dar ese paso, tenemos que enfrentar cada día un nuevo reto, podemos empezar a ver una gran oportunidad ante cada obstáculo, ya que nuestro carácter jamás se va a fortalecer en tanto no tengamos contratiempos.
¿Cómo puedo conocer mi capacidad de respuesta ante una situación dada si nunca me he enfrentado a ella? ¿Cómo puedo aprender a lidiar con personas conflictivas si nunca lo experimento?
Como ejemplo me gustaría asociar nuestra vida a la de un lugar. Este, es una tina grande con perforaciones en la base donde se depositan una gran cantidad de uvas, varias mujeres danzan con los pies descalzas sobre la vid para hacerlas estallar para que el mosto, que es la pulpa, pueda salir a un contenedor; posteriormente se fermenta y se embotella para dar como resultado los delicados vinos que degustamos con sumo placer.
Si usted se pone en el lugar de la uva, ¿cree que le agradaría mucho ser pisada, apretada, exprimida?, seguramente dirá que eso duele mucho, pero podemos prever que después de esto, se obtendrá lo mejor de mi para poder ser algo valioso.
¿Sabe cuántas veces el oro es fundido al rojo y al blanco vivo para extraerle las impurezas? No son 3 o 5, son las que sean necesarias para obtener el oro puro que luego será usado para elaborar valiosas joyas o monedas tan preciadas.
¿Ha visto las semillas en el clásico experimento de la primaria de colocarlas en un algodón húmedo? Se rompe, se le cae la cascara entes de dar vida y culminar dando fruto o flor. Si estas son las leyes de la naturaleza, ¿por qué nosotros no debemos pasar por el mismo proceso? ¿Por qué lo sigo retrasando?
La invitación en este artículo es que deje de ser un enano mental y se atreva a tener sueños, a trascender, a tomar decisiones y a perseverar. No desmaye, luche, defienda su vida y sea el arquitecto de su propio destino, deje de quejarse y justificarse, enfrente los problemas y resuélvalos.
Le aseguro que cada fracaso puede ser un motor, cada logro es un aliciente, un obstáculo es una valiosa oportunidad, ¡no la desperdicie!, ¡no eche su vida a la basura!.
Recuerde que puede enviar sus comentarios al correo doctora_elizabeth@yahoo.com.mx.
También le invito a visitar mi blog:
http://preguntaleaeliza.blogspot.com/
Seguimos en contacto.
martes 15 de enero de 2008
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