DETRÁS HAY UNA PERSONA INSEGURA
Descubra si es usted o no
un controlador, o una controladora
Dra. Elizabeth Georgina Vargas García
¿Es realmente posible considerar que en lo referente a relaciones interpersonales todo puede llegar a estar bajo control?
Seguramente que usted ha pensado que si. El problema es "bajo control de quién". El mismo problema lo hemos abordado en previos artículos en diferentes perspectivas, pero en esta ocasión, nos enfocaremos a las personas controladoras o manipuladoras y lo que sucede dentro de ellas.
Hemos hablado de los padres controladores, de los jefes prepotentes, de los esposos violentadores, e incluso existen mujeres dominantes e hijos irreverentes que se consideran portadores de toda la verdad, los derechos y autoridad sobre los demás.
La persona controladora es quien ejerce presión sobre los que le rodean para que se sujeten a su voluntad, no aceptan negociaciones ni otra alternativa de solución que pueda ser equitativa con la otra parte; lo importante es imponer su voluntad, sus condiciones e intereses a los que, los que supuestamente "son mas débiles", deben sujetarse, porque sólo ellos tienen la razón.
¿Quién no se ha topado en el centro de trabajo con una mujer orquesta que quiere tener todo bajo su mando o aparentar que lo tiene? Se la pasa criticando a los demás, el trabajo y comportamiento de los otros. Le encanta hacer sentir su presencia.
¡Entérese! Detrás de ella hay una mujer insegura y débil. Su afán por controlar es una de las muchas consecuencias de una baja autoestima, inseguridad y temor a ser rechazado, a no ser tomado en cuenta y pasar desapercibido. Estas carencias las enmascara a través de la manipulación que ejerce sobre los que le rodean (y se dejan).
Aunque es un problema que está asociado al temperamento y el carácter de la persona, también es una conducta adquirida: probablemente tuvo una madre controladora y es un patrón de conducta aprendido, pero además, encuentra un beneficio secundario demasiado satisfactorio para dejar de ejercerlo. El sueño de todo mortal es controlar todo lo que le rodea.
Las personas con este problema, mantienen el afán de velar por todos los detalles, ya que nadie puede hacerlo tan bien como ella, y no existe otra forma de hacer lo correcto, lo que hacen en todos los ámbitos: el trabajo, el hogar, con la pareja, con los hijos y hasta con los amigos.
En el interior de estas personas podría haber algún sufrimiento debido a maltrato o sobreprotección durante la infancia. "El deseo de controlar tiene antecedentes en la infancia, ya que en ocasiones los padres no pueden brindar atención adecuada a sus hijos, ya sea por falta de tiempo o por problemas emocionales, y esta falta de armonía plantea un conflicto que genera angustia, se transforma en sentimientos de hostilidad y no hace más que herir a las personas que lo rodean".
Dentro de estas personas hay un caos compuesto por frustraciones resentimientos, sentimientos de culpa, recuerdos de humillación, sueños sin cumplir e ira contenida. Para poder olvidar todo esto, lo hacen a través de control, creando una imagen de seguridad, conocimiento y una vida ejemplar.
Tienen algunas virtudes como la creatividad, el dinamismo y su tenacidad para lograr lo que quieren, las cuales, bien encaminadas podrían ser de mucho provecho. Cuando una persona controladora no encuentra terreno para dominar y erigirse como líder, disfrazan su comportamiento y lo ejercen a plenitud en otro de sus roles, lo ‘enmascara’ ejerciendo control sutilmente; en los trabajos se convierten en intrigantes, generan conflictos con el único propósito de manipular las vidas de los que les rodean. La principal dificultad para superarlo es que estas personas realmente están convencidas de tener la razón y no creen que sea necesario cambiar ya que son perfectas: les gusta tomar siempre las decisiones. tratan de aparecer, figurar, liderar, se rodean de personas débiles, tímidas, manejables, personas que son todo lo contrario a ellas para sentirse el eje.
No saben escuchar, se enojan con facilidad, son explosivas, manipuladoras, siempre están dando opiniones, habitualmente critican a otros; son hirientes, insultantes, perfeccionistas, demandantes, compulsivas y en la pareja ellas controlan todo: compran la ropa del otro, decoran la casa, deciden dónde ir, qué hacer con los ahorros, etcétera.
¿CÓMO IDENTIFICARLAS? Las personas controladoras, ya tienen un problema en su interior, que es la causa de este comportamiento. A ese o esos problemas internos se le suman varios que provoca sus ansias de controlar y dominar: aislamiento y rechazo de parte de la sociedad, pocas amistades, distanciamiento de los seres queridos.
Tienen frustraciones, agresiones, en su mundo interior hay mucha soledad, se desgastan, se enferman, pierden el equilibrio en las relaciones interpersonales, caen mal, sus relaciones no son duraderas, cuando algo no sale a como tenían previsto las invade un sentimiento de frustración.
El afán de ejercer control sobre el mundo exterior y no en sus propias emociones, genera nerviosismo, insomnio, irritabilidad, desesperación, intolerancia y falta de concentración. En conclusión, son profundamente desdichadas, pierden la perspectiva de si realmente son amadas o están con ellas por temor a contrariarlas o si prefieren darles por su lado antes de generar un estallido de ira, pero desgraciadamente no sólo este tipo de personas viven bajo tensión, sino también las personas que los rodean, por lo que valdría la pena hacerse un auto examen y tratar de detectar hasta que punto cada uno de nosotros es controlador por amor a nosotros mismos y por respeto y amor a los que nos rodean.
Recuerde que puede enviar sus comentarios al correo doctora_elizabeth@yahoo.com.mx. Visita mi blog:
http://preguntaleaeliza.blogspot.com/
Seguimos en contacto. (1) Basado en el reportaje TODO BAJO CONTROL de Hilda Rosa Madariaga C. del Suplemento Semanal Nosotras del Diario La Prenza, el 23 de septiembre, 2003.
martes, 18 de diciembre de 2007
miércoles, 12 de diciembre de 2007
¿VIOLENCIA EN EL TRABAJO?
Escenarios de la realidad
Dra. Elizabeth Georgina Vargas García
¿Aún recuerda la ilusión e incluso desesperación por obtener un trabajo? No importaba nada, si me ponían x, y o z condiciones, me esforzaba por llegar temprano, por ser cumplido y responsable, pasaba por alto los altibajos del o la jefa y seguía alegremente disfrutando mi jornada, Después de todo, hay pocas cosas que requieren tanto esfuerzo por lograr. Si nos damos cuenta, cada día tiene 24 horas, de las cuales, las personas promedio duermen ocho cada noche y trabajan otras ocho, o sea que la mitad del tiempo que estamos despiertos, estamos en el área laboral.
Hace aproximadamente 11 años, cuando su servidora trabajaba en áreas marginadas, se me ocurrió realizar un trabajo de investigación en el que me di a la tarea de realizar dos series de encuestas (una de tipo abierto y una de tipo cerrado) a cada uno de los cerca de 450 trabajadores de 12 municipios. En ambas se hacían una serie de preguntas que, como todas las pruebas psicológicas, llevaban como objetivo determinar varios factores, entre ellos la antigüedad, el tipo de contrato, si era de base o temporal, sindicalizado o no, estado civil, escolaridad, aficiones y gustos como programas de televisión, aficiones a deportes, música, etcétera; para determinar el perfil promedio de personalidad. Y la otra eran preguntas abiertas encaminadas a descubrir sentimientos profundos respecto a los padres, a sí mismos y a los jefes, a las políticas de salud y otras que nos ayudaron a medir ocho variantes, que a su vez nos llevaron a concluir que todos los trabajadores se sentían sumamente desmotivados e insatisfechos y por lo tanto se veía disminuida su productividad, lo cual resultó un conflicto, pues un día antes de presentar el resultado final al jefe, se me ocurrió entrevistar verbalmente y al azar, a compañeros que se encontraban en mandos medios, bajos y personal de mantenimiento, choferes, secretarias, etcétera. Y confirmaron las conclusiones: estaban altamente desmotivados y no era que desearan recibir estímulos económicos (aunque eso no les molestaría), era algo más sutil, deseaban reconocimiento a su trabajo, un simple "gracias, no sabes cómo me sirven tus comentarios", o "bien, muy bien, aprecio el tiempo que trabajas extra, valoro tu empeño, tu dedicación". Eso es extraño de parte de un jefe. Pero cuando un trabajador incurre en alguna falta o tiene algún problema de índole personal, arremeten contra él como si fuera un delincuente, y obviamente la primera amenaza es que si las cosas no cambian, lo van a despedir.
Lo curioso del asunto es que al momento de presentar los resultados del trabajo, el jefe se incomodó tanto, aun explicándole que dentro de las variantes evaluadas la mayoría no tenían que ver con él ni con su estilo de liderazgo. Y con profunda consternación presencié el tormentoso interrogatorio a los compañeros quienes, por supuesto, negaron todo, no tuvieron valor de defender su postura ni de respaldar lo que el día anterior habían asegurado, e invalidaron las respuestas de todo el trabajo de varios meses, asegurando que se había sesgado la información. Con esto, el jefe quedó satisfecho, los compañeros se sintieron liberados de una carga más pesada que su frustración (la posibilidad de perder su trabajo), y yo más frustrada por reconocer que a pesar de las evidencias tan palpables, los seres humanos que dependemos de un trabajo para sobrevivir, preferimos renunciar a la dignidad que defender nuestros derechos.
Con lo anterior no estoy incitando a la clase trabajadora a que se una y corra a sus jefes, sino a conciliar intereses y ser congruentes y consistentes. El verdadero problema con un jefe (a) intransigente que sólo vela por sus intereses y recurre a la ruin amenaza de despedir al trabajador por tener un problema personal, sólo nos habla de que tuvimos la desgracia de caer en manos de un individuo inmaduro, sin capacidad resolutiva, que vive para aparentar y no para producir, a quien no le importa humillar a un subordinado evidenciándolo ante los demás con prepotencia, y que, además de ser nuestro jefe (a), tiene una autoestima por los suelos, pues no es capaz de argumentar inteligentemente ni conforme a la ley ni conforme a derecho.
Una de las cosas que más nos pone en riesgo ante estos seres que tienen licencia para humillar y amenazar, es tener un romance con un compañero de trabajo, especialmente si éste es igualmente un inmaduro, inseguro, machista y muchas veces violentador, que requiere, al igual que el jefe, de gritos y amenazas para hacer valer su criterio, pues no lo sabe hacer de forma racional. ¿Alguna vez la o lo han cambiado de área por un problema amoroso con un compañero de trabajo sin su anuencia? O peor aún, la han amenazado con despedirla a usted y a él porque el nivel de competencia del jefe (a) no da para dar una solución justa o inteligente? ¿Es que usted no conoce sus condiciones generales de trabajo, sus derechos? ¿O acaso ha sido objeto de acoso sexual por parte de su jefe y le condiciona derechos a cambio de favores sexuales, o le castiga con horas extras o retirándole sus estímulos si no lo (a) obedece, por ejemplo, en beber alcohol en una fiesta del trabajo a pesar de que usted no lo acostumbra o simplemente no lo desea? ¿Le ha insultado su jefe, lo ha humillado, le ha quitado sus derechos en forma arbitraria? ¿Lo han amenazado con correrla porque su bebé se enferma con frecuencia o porque no cumple con los caprichos irracionales del jefe o porque no le da la razón en todo? Cuidado, ¡usted es víctima de violencia laboral! Lo cual también es un delito y como todo delito, es susceptible de denuncia. Si analizamos que la mitad de nuestro tiempo alerta lo pasamos bajo esta tensión, es mejor que valoremos qué tanto vale la pena permitirlo, soportando las injustas manifestaciones del coeficiente limítrofe del que tenemos por "jefe" (a) (por limítrofe nos referimos a la persona que se encuentra entre el retraso mental y la inteligencia mínima normal. Y en este caso nos referimos a lo que se conoce como inteligencia emocional, que desgraciadamente nos hace falta a tanta gente que por influyentismo o por circunstancias fortuitas llega a ocupar un cargo de mando). O bien, ejercer nuestros derechos y no dejarnos intimidar por quien, como todo jefe (a menos que sea el dueño de la empresa), va de paso, no hay cargos de mandos superiores o medios que sean permanentes. Incluso el presidente de la República es temporal y vulnerable a un golpe de estado Ya se demostró que ni aun el mismo Hugo Chávez pudo perpetuarse en el poder. Por favor, terminar con esta situación no es que usted sea despedido, sino que se haga justicia. Si hablamos de que las leyes se hicieron para ser violadas estamos hablando de nuestra extrema carencia de valores, principios y de ética. Lea aunque sea por curiosidad la Ley Federal del Trabajo y sus propias condiciones generales, es tiempo de que se haga valer su palabra y que levante la voz, no se deje amenazar ni pisotear. Usted, a pesar de ser subordinado, muchas veces vale mucho más que su jefe (a). NOTA: El presente artículo fue inspirado en hechos y vivencias reales no personales y que seguramente muchos de ustedes han vivido. Valdría la pena por lo menos meditar al respecto.
Seguimos en contacto.
Dra. Elizabeth Georgina Vargas García
¿Aún recuerda la ilusión e incluso desesperación por obtener un trabajo? No importaba nada, si me ponían x, y o z condiciones, me esforzaba por llegar temprano, por ser cumplido y responsable, pasaba por alto los altibajos del o la jefa y seguía alegremente disfrutando mi jornada, Después de todo, hay pocas cosas que requieren tanto esfuerzo por lograr. Si nos damos cuenta, cada día tiene 24 horas, de las cuales, las personas promedio duermen ocho cada noche y trabajan otras ocho, o sea que la mitad del tiempo que estamos despiertos, estamos en el área laboral.
Hace aproximadamente 11 años, cuando su servidora trabajaba en áreas marginadas, se me ocurrió realizar un trabajo de investigación en el que me di a la tarea de realizar dos series de encuestas (una de tipo abierto y una de tipo cerrado) a cada uno de los cerca de 450 trabajadores de 12 municipios. En ambas se hacían una serie de preguntas que, como todas las pruebas psicológicas, llevaban como objetivo determinar varios factores, entre ellos la antigüedad, el tipo de contrato, si era de base o temporal, sindicalizado o no, estado civil, escolaridad, aficiones y gustos como programas de televisión, aficiones a deportes, música, etcétera; para determinar el perfil promedio de personalidad. Y la otra eran preguntas abiertas encaminadas a descubrir sentimientos profundos respecto a los padres, a sí mismos y a los jefes, a las políticas de salud y otras que nos ayudaron a medir ocho variantes, que a su vez nos llevaron a concluir que todos los trabajadores se sentían sumamente desmotivados e insatisfechos y por lo tanto se veía disminuida su productividad, lo cual resultó un conflicto, pues un día antes de presentar el resultado final al jefe, se me ocurrió entrevistar verbalmente y al azar, a compañeros que se encontraban en mandos medios, bajos y personal de mantenimiento, choferes, secretarias, etcétera. Y confirmaron las conclusiones: estaban altamente desmotivados y no era que desearan recibir estímulos económicos (aunque eso no les molestaría), era algo más sutil, deseaban reconocimiento a su trabajo, un simple "gracias, no sabes cómo me sirven tus comentarios", o "bien, muy bien, aprecio el tiempo que trabajas extra, valoro tu empeño, tu dedicación". Eso es extraño de parte de un jefe. Pero cuando un trabajador incurre en alguna falta o tiene algún problema de índole personal, arremeten contra él como si fuera un delincuente, y obviamente la primera amenaza es que si las cosas no cambian, lo van a despedir.
Lo curioso del asunto es que al momento de presentar los resultados del trabajo, el jefe se incomodó tanto, aun explicándole que dentro de las variantes evaluadas la mayoría no tenían que ver con él ni con su estilo de liderazgo. Y con profunda consternación presencié el tormentoso interrogatorio a los compañeros quienes, por supuesto, negaron todo, no tuvieron valor de defender su postura ni de respaldar lo que el día anterior habían asegurado, e invalidaron las respuestas de todo el trabajo de varios meses, asegurando que se había sesgado la información. Con esto, el jefe quedó satisfecho, los compañeros se sintieron liberados de una carga más pesada que su frustración (la posibilidad de perder su trabajo), y yo más frustrada por reconocer que a pesar de las evidencias tan palpables, los seres humanos que dependemos de un trabajo para sobrevivir, preferimos renunciar a la dignidad que defender nuestros derechos.
Con lo anterior no estoy incitando a la clase trabajadora a que se una y corra a sus jefes, sino a conciliar intereses y ser congruentes y consistentes. El verdadero problema con un jefe (a) intransigente que sólo vela por sus intereses y recurre a la ruin amenaza de despedir al trabajador por tener un problema personal, sólo nos habla de que tuvimos la desgracia de caer en manos de un individuo inmaduro, sin capacidad resolutiva, que vive para aparentar y no para producir, a quien no le importa humillar a un subordinado evidenciándolo ante los demás con prepotencia, y que, además de ser nuestro jefe (a), tiene una autoestima por los suelos, pues no es capaz de argumentar inteligentemente ni conforme a la ley ni conforme a derecho.
Una de las cosas que más nos pone en riesgo ante estos seres que tienen licencia para humillar y amenazar, es tener un romance con un compañero de trabajo, especialmente si éste es igualmente un inmaduro, inseguro, machista y muchas veces violentador, que requiere, al igual que el jefe, de gritos y amenazas para hacer valer su criterio, pues no lo sabe hacer de forma racional. ¿Alguna vez la o lo han cambiado de área por un problema amoroso con un compañero de trabajo sin su anuencia? O peor aún, la han amenazado con despedirla a usted y a él porque el nivel de competencia del jefe (a) no da para dar una solución justa o inteligente? ¿Es que usted no conoce sus condiciones generales de trabajo, sus derechos? ¿O acaso ha sido objeto de acoso sexual por parte de su jefe y le condiciona derechos a cambio de favores sexuales, o le castiga con horas extras o retirándole sus estímulos si no lo (a) obedece, por ejemplo, en beber alcohol en una fiesta del trabajo a pesar de que usted no lo acostumbra o simplemente no lo desea? ¿Le ha insultado su jefe, lo ha humillado, le ha quitado sus derechos en forma arbitraria? ¿Lo han amenazado con correrla porque su bebé se enferma con frecuencia o porque no cumple con los caprichos irracionales del jefe o porque no le da la razón en todo? Cuidado, ¡usted es víctima de violencia laboral! Lo cual también es un delito y como todo delito, es susceptible de denuncia. Si analizamos que la mitad de nuestro tiempo alerta lo pasamos bajo esta tensión, es mejor que valoremos qué tanto vale la pena permitirlo, soportando las injustas manifestaciones del coeficiente limítrofe del que tenemos por "jefe" (a) (por limítrofe nos referimos a la persona que se encuentra entre el retraso mental y la inteligencia mínima normal. Y en este caso nos referimos a lo que se conoce como inteligencia emocional, que desgraciadamente nos hace falta a tanta gente que por influyentismo o por circunstancias fortuitas llega a ocupar un cargo de mando). O bien, ejercer nuestros derechos y no dejarnos intimidar por quien, como todo jefe (a menos que sea el dueño de la empresa), va de paso, no hay cargos de mandos superiores o medios que sean permanentes. Incluso el presidente de la República es temporal y vulnerable a un golpe de estado Ya se demostró que ni aun el mismo Hugo Chávez pudo perpetuarse en el poder. Por favor, terminar con esta situación no es que usted sea despedido, sino que se haga justicia. Si hablamos de que las leyes se hicieron para ser violadas estamos hablando de nuestra extrema carencia de valores, principios y de ética. Lea aunque sea por curiosidad la Ley Federal del Trabajo y sus propias condiciones generales, es tiempo de que se haga valer su palabra y que levante la voz, no se deje amenazar ni pisotear. Usted, a pesar de ser subordinado, muchas veces vale mucho más que su jefe (a). NOTA: El presente artículo fue inspirado en hechos y vivencias reales no personales y que seguramente muchos de ustedes han vivido. Valdría la pena por lo menos meditar al respecto.
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Violencia en el trabajo
martes, 4 de diciembre de 2007
5 diciembre 2007
ÚNICO LENGUAJE UNIVERSAL
El amor no se goza de la injusticia,
más se goza de la verdad
Dra. Elizabeth Georgina Vargas García
Uno de los problemas fundamentales del hombre es la comunicación: Empezó cuando en el libro de Génesis 11:1. se lee que "Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras", pero el hombre quiso construir una torre tan alta que llegara al cielo, quiso ser como Dios y Este, entonces, descendió y confundió su lengua para que ninguno entendiera lo que hablaba el otro, por lo que el nombre de la torre fue Babel, (que quiere decir confundir), y de allí los esparció sobre toda la tierra.
Desde el principio, el hombre, queriéndose igualar a Dios, en su infinita soberbia destruyó el plan original de ser un solo pueblo con una sola lengua y un solo Dios; ¿más qué diremos? Que aunque se hable diferente lenguaje aún así podemos decir cosas que signifiquen lo mismo y que todos lo comprendamos? ¿sabe hablar el idioma español?, ¿comprende lo que dicen los centro americanos o los norteños o los de la costa?
Aún siendo el mismo idioma, todo significa diferente, y mientras que una madre chinea a su hijo en Honduras, usted no sabe si lo esta golpeando, alimentando o cargando, o si usted va a Guatemala, como me sucedió a mi hace algunos años, me indicaron esperar una camioneta que me trasladara al centro y por más que esperé, nunca apareció ninguna, hasta que me informaron que una camioneta era lo que en México conocemos como un camión, y si a usted le ofende que le llamen "bato", en Tijuana significa muchacho, fulano, etc., y si en Nicaragua le dicen que alguien está bolo, es que está borracho.
Si aún vive en la misma región, ciudad e incluso familia, lo que para la mujer es "trabajo", para el hombre es sólo quehaceres domésticos, si ella cree que el esposo la considera un objeto sexual porque eso es lo único que él quiere, no comprende que para muchos hombres el sexo es su forma de decir Te amo, mientras que para él trabajar para darle lo necesario a la familia es otra forma de demostrarles amor, para la esposa es que él sólo vive para trabajar y no se ocupa de la familia.
Para los hijos el lenguaje de los padres es caduco, retro, pasado de moda, y para los padres, lo que los hijos dicen es completamente incomprensible porque viven en dos dimensiones completamente diferentes. Lo que para unos es blanco, para los otros es negro o gris o aun morado, pero nada que ver unos con otros.
Si aun pertenece al mismo grupo de jóvenes, aún existen diferencias de lenguaje, ya que no es lo mismo lo que hablan los fresas que los darketos o los pandrosos, o los nerds o los ñoños.
¿Ha escuchado hablar a un grupo de médicos?
Si yo no fuera uno de ellos, no sabría de qué hablan, como no comprendo lo que dicen en un grupo de abogados o ingenieros o biólogos, especialmente cuando hablan en lenguaje técnico.
Así que de todos modos hablamos lenguajes diferentes, y si aun pertenecemos a la misma especie, raza, País, región, grupo de edad o de personas, aún así tenemos diferentes interpretaciones y actuamos en base a: seguro que piensa que… o yo creía que tú… o era comprensible.
¿Cómo no pudiste darte cuenta?. ¿le ha pasado?, claro que si, definitivamente cada quien vive en su propia burbuja, con una gran incapacidad de comunicarse con los demás. Sin embargo, hay algo que nos acerca y es el lenguaje del amor. O ¿alguien puede tener dudas de una sonrisa no fingida, de una caricia, de un beso, de un tono de vos afectuoso? ¿cree que su hijo de tres años le está hablando de la contaminación ambiental o de la inminente guerra nuclear cuando al llegar él corre hacia usted con sus bracitos abiertos y la mirada llena de amor?, o cuando su esposo la toma de la mano y la besa con ternura en tanto acaricia con cuidado su cabello y la mira con expresión de embeleso, le aseguro que él no está pensando en el estado de cuenta de la Compañía ni en la hipoteca ni en la vecina.
El abrazo fuerte y fraternal de un amigo me habla de aceptación y no del alza de la gasolina o del tráfico congestionado. ¿Quiere un ejemplo más ilustrativo del lenguaje universal? ¿alguna vez ha tenido un perro y ha olvidado darle de comer o se hartó de él y corriéndolo le dio una patada o lo dejó afuera de su casa?
Estoy completamente segura de que su mascota no le reclamó , tampoco le dejó de ladrar ni se fue de su casa y mucho menos lo mordió, por el contrario, le esperó fiel y pacientemente en el quicio de la puerta y al volverlo a ver le movió el rabo y brincó alegremente o se acostó sobre su lomo con sus cuatro patas abiertas en señal de absoluta rendición a usted, porque él nunca tuvo en cuenta la ofensa, no forma parte de su naturaleza el odiar a su amo.
Este es un ejemplo de amor incondicional que no cambia por absolutamente nada, es el tipo de amor "pros cuneo", en tanto que la mayoría de las madres dan su vida con gusto y no tienen reparos en desvelarse o quitarse el pan de la boca por sus hijos, aunque éstos hayan sido ofensivos e irrespetuosos con ellas, simplemente aman sin condición, sin cansancio, muchas veces sin resentimientos.
Pero aunque hay perros que traicionan a su amo y madres que abandonan a sus hijos o los tiran a la basura o los matan, aun existe alguien que es capaz de amarnos más allá de todo límite y que no escatimó ni a su propio hijo por amor a nosotros, aunque ninguno lo hayamos merecido: ¡Dios! Él simplemente lo hizo por hacer la máxima demostración de amor.
La semana pasada, en una terapia matrimonial, el esposo me hizo una pregunta cuya respuesta esperaba muy complicada y me dijo: Doctora y ¿qué es el amor? La respuesta que le di fue: el amor es una decisión.
Si en verdad usted tiene la intención de ser feliz y comunicarse con los que le rodean y con los que le unen lazos de sangre o familiares por decisión como lo es su cónyuge, sólo tiene que tomar la decisión de actuar con amor, en una actitud incondicional de respeto a sus derechos, de consideración, de protección, y no de egoísmo.
El apóstol Pablo lo expresó de la siguiente manera: "El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta, El amor, nunca deja de ser (1ª de Corintios 13: 4 – 8).
¿Ha visto parejas de afroamericanos con europeas o de orientales con latinos, o de jóvenes con maduros?, el amor verdadero no tiene fronteras ni barreras, se puede sentir a través de la música, de un beso o de una mirada, y su lenguaje, es el lenguaje Universal. Recuerde que puede enviar sus comentarios al correo
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El amor no se goza de la injusticia,
más se goza de la verdad
Dra. Elizabeth Georgina Vargas García
Uno de los problemas fundamentales del hombre es la comunicación: Empezó cuando en el libro de Génesis 11:1. se lee que "Tenía entonces toda la tierra una sola lengua y unas mismas palabras", pero el hombre quiso construir una torre tan alta que llegara al cielo, quiso ser como Dios y Este, entonces, descendió y confundió su lengua para que ninguno entendiera lo que hablaba el otro, por lo que el nombre de la torre fue Babel, (que quiere decir confundir), y de allí los esparció sobre toda la tierra.
Desde el principio, el hombre, queriéndose igualar a Dios, en su infinita soberbia destruyó el plan original de ser un solo pueblo con una sola lengua y un solo Dios; ¿más qué diremos? Que aunque se hable diferente lenguaje aún así podemos decir cosas que signifiquen lo mismo y que todos lo comprendamos? ¿sabe hablar el idioma español?, ¿comprende lo que dicen los centro americanos o los norteños o los de la costa?
Aún siendo el mismo idioma, todo significa diferente, y mientras que una madre chinea a su hijo en Honduras, usted no sabe si lo esta golpeando, alimentando o cargando, o si usted va a Guatemala, como me sucedió a mi hace algunos años, me indicaron esperar una camioneta que me trasladara al centro y por más que esperé, nunca apareció ninguna, hasta que me informaron que una camioneta era lo que en México conocemos como un camión, y si a usted le ofende que le llamen "bato", en Tijuana significa muchacho, fulano, etc., y si en Nicaragua le dicen que alguien está bolo, es que está borracho.
Si aún vive en la misma región, ciudad e incluso familia, lo que para la mujer es "trabajo", para el hombre es sólo quehaceres domésticos, si ella cree que el esposo la considera un objeto sexual porque eso es lo único que él quiere, no comprende que para muchos hombres el sexo es su forma de decir Te amo, mientras que para él trabajar para darle lo necesario a la familia es otra forma de demostrarles amor, para la esposa es que él sólo vive para trabajar y no se ocupa de la familia.
Para los hijos el lenguaje de los padres es caduco, retro, pasado de moda, y para los padres, lo que los hijos dicen es completamente incomprensible porque viven en dos dimensiones completamente diferentes. Lo que para unos es blanco, para los otros es negro o gris o aun morado, pero nada que ver unos con otros.
Si aun pertenece al mismo grupo de jóvenes, aún existen diferencias de lenguaje, ya que no es lo mismo lo que hablan los fresas que los darketos o los pandrosos, o los nerds o los ñoños.
¿Ha escuchado hablar a un grupo de médicos?
Si yo no fuera uno de ellos, no sabría de qué hablan, como no comprendo lo que dicen en un grupo de abogados o ingenieros o biólogos, especialmente cuando hablan en lenguaje técnico.
Así que de todos modos hablamos lenguajes diferentes, y si aun pertenecemos a la misma especie, raza, País, región, grupo de edad o de personas, aún así tenemos diferentes interpretaciones y actuamos en base a: seguro que piensa que… o yo creía que tú… o era comprensible.
¿Cómo no pudiste darte cuenta?. ¿le ha pasado?, claro que si, definitivamente cada quien vive en su propia burbuja, con una gran incapacidad de comunicarse con los demás. Sin embargo, hay algo que nos acerca y es el lenguaje del amor. O ¿alguien puede tener dudas de una sonrisa no fingida, de una caricia, de un beso, de un tono de vos afectuoso? ¿cree que su hijo de tres años le está hablando de la contaminación ambiental o de la inminente guerra nuclear cuando al llegar él corre hacia usted con sus bracitos abiertos y la mirada llena de amor?, o cuando su esposo la toma de la mano y la besa con ternura en tanto acaricia con cuidado su cabello y la mira con expresión de embeleso, le aseguro que él no está pensando en el estado de cuenta de la Compañía ni en la hipoteca ni en la vecina.
El abrazo fuerte y fraternal de un amigo me habla de aceptación y no del alza de la gasolina o del tráfico congestionado. ¿Quiere un ejemplo más ilustrativo del lenguaje universal? ¿alguna vez ha tenido un perro y ha olvidado darle de comer o se hartó de él y corriéndolo le dio una patada o lo dejó afuera de su casa?
Estoy completamente segura de que su mascota no le reclamó , tampoco le dejó de ladrar ni se fue de su casa y mucho menos lo mordió, por el contrario, le esperó fiel y pacientemente en el quicio de la puerta y al volverlo a ver le movió el rabo y brincó alegremente o se acostó sobre su lomo con sus cuatro patas abiertas en señal de absoluta rendición a usted, porque él nunca tuvo en cuenta la ofensa, no forma parte de su naturaleza el odiar a su amo.
Este es un ejemplo de amor incondicional que no cambia por absolutamente nada, es el tipo de amor "pros cuneo", en tanto que la mayoría de las madres dan su vida con gusto y no tienen reparos en desvelarse o quitarse el pan de la boca por sus hijos, aunque éstos hayan sido ofensivos e irrespetuosos con ellas, simplemente aman sin condición, sin cansancio, muchas veces sin resentimientos.
Pero aunque hay perros que traicionan a su amo y madres que abandonan a sus hijos o los tiran a la basura o los matan, aun existe alguien que es capaz de amarnos más allá de todo límite y que no escatimó ni a su propio hijo por amor a nosotros, aunque ninguno lo hayamos merecido: ¡Dios! Él simplemente lo hizo por hacer la máxima demostración de amor.
La semana pasada, en una terapia matrimonial, el esposo me hizo una pregunta cuya respuesta esperaba muy complicada y me dijo: Doctora y ¿qué es el amor? La respuesta que le di fue: el amor es una decisión.
Si en verdad usted tiene la intención de ser feliz y comunicarse con los que le rodean y con los que le unen lazos de sangre o familiares por decisión como lo es su cónyuge, sólo tiene que tomar la decisión de actuar con amor, en una actitud incondicional de respeto a sus derechos, de consideración, de protección, y no de egoísmo.
El apóstol Pablo lo expresó de la siguiente manera: "El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, más se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta, El amor, nunca deja de ser (1ª de Corintios 13: 4 – 8).
¿Ha visto parejas de afroamericanos con europeas o de orientales con latinos, o de jóvenes con maduros?, el amor verdadero no tiene fronteras ni barreras, se puede sentir a través de la música, de un beso o de una mirada, y su lenguaje, es el lenguaje Universal. Recuerde que puede enviar sus comentarios al correo
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