DEJE DE ATORMENTARSE, MEJOR OCÚPESE
El Hubiera no existe, el presente sí
Dra. Elizabeth Georgina Vargas García
El día de hoy hablaremos de una de las expresiones mas frecuentes que ocupan nuestra mente y que nos generan tantos sentimientos de culpabilidad, y es el ¡SI YO HUBIERA…!.
¿Alguna vez se ha visto en la situación traumática en la que las cosas no salen precisamente como lo hubiéramos deseado?, infinidad de veces nos planteamos un abanico de posibilidades de lo que hubiera podido haber hecho para mejorar el resultado final, pero que por alguna razón no lo hicimos, y empezamos a atormentarnos con cosas como "si tan solo hubiera llegado cinco minutos antes, hubiera podido evitarlo", o "si lo hubiera sabido" antes, no hubiera cometido este error tan grave, pero el hecho es que no sucedió de la manera que razonamos, lo que nos lleva a un ejercicio de culpabilidad atormentándonos con todo aquello que "hubiera" podido hacer o suceder, lo cual, amen de resultar un pasatiempo inútil, también fomenta sentimientos de culpabilidad que eventualmente trascienden hasta el considerarse algo así como Súper man o Súper niña, o tener dotes de clarividente por haber pre visto una situación X, y haber tomado otro rumbo, o haber dicho otra cosa o haber llegado un minuto antes, y yo lo hubiera podido haber hecho todo para que lo que sucedió no hubiera pasado. ¿Alguna vez se ha preguntado que hubiera pasado si las cosas que imagino hubieran sido del lado opuesto?
Por ejemplo, si pensamos que va en la carretera Pachuca-México a 85Km por hora y su viaje no tiene contratiempos, la carretera está libre, viaja en las mejores condiciones, relajado, escuchando su música favorita y llega a tiempo para todo lo planeado. Acaso pierde usted el tiempo en pensar: si hubiera yo venido comiendo y me hubiera distraído y me hubiera estampado con el torton que venia delante de mi, hubiera deshecho el carro, hubiera matado a mi acompañante, ¿qué hubiera yo hecho?, ¿hubiera huido?, ¿me habría entregado? ¿me habría matado?
Y que tal si hubiera quedado paralitica o hubiera perdido un brazo o una pierna?
Honestamente: ¿se le hace a usted productivo este ejercicio de reflexión?, ¿verdad que no lo hacemos?
Y qué tal si hubiera llegado, con el ejemplo previo, cinco minutos antes y con eso usted hubiera atropellado a su familiar, o si en lugar de poder evitar la noticia fatal que provocó el infarto se lo hubiera dicho de tal manera que provocara la muerte súbita.
¿Por qué siempre pensamos que el hubiera siempre tiene la posibilidad de haber sido mejor y no peor? Seamos honestos, el único problema es no enfrentar la realidad del presente.
Como hemos mencionado en varias ocasiones, el ser humano tiene una marcada tendencia a atormentarse inútilmente, a preocuparse por lo que aun no sucede, y en pensar siempre lo peor.
No consideramos ni siquiera correcto que una madre no se preocupe por su hijo o un empleado por su trabajo o un gobierno por la crisis, no me mal entienda, al hablar de preocupación, es precisamente eso: pre (antes de) ocuparse, o sea, que uno puede "ocuparse" (tiempo presente), sin perder la objetividad.
Se puede actuar con sabiduría y no con precipitación, pensar con la cabeza y no dejarse llevar por la ira o la desesperación, al final de cuentas, aunque somos la suma de nuestros pensamientos, sueños y experiencias, la respuesta ante una situación extrema o cumbre, no es forzosamente predecible, pero sea la que sea nuestra reacción, lo más importante es asumirla como tal y actuar en consecuencia.
Lo mismo sucede cuando tratamos de no vernos involucrados en alguna situación escabrosa, y adjudicarle al otro el famoso "pero si tú hubieras hecho…", no hubiera pasado, y se aplica el mismo principio.
El hubiera n existe, lo único real es lo que ya está hecho, lo que es, y lo más saludable es afrontarlo con toda la objetividad que seamos capaces de manejar, dejar de evadir nuestras responsabilidades, y, una vez asumidas, darnos cuenta de que lo que ya sucedió no hay forma de modificarlo, y si consideramos objetivamente que somos responsables, tampoco es saludable atormentarse con la culpabilidad, es necesario afrontarlo, remediarlo en lo posible, afrontar las consecuencias y pedir perdón a Dios, a los afectados y perdonarse uno mismo.
O, ¿considera usted que le edifica atormentarse por meses o años por algo que no puede modificar?
Hace muchos años, existía un comercial donde la actriz cubana Raquel Olmedo decía: ¿Qué va usté a hacerle? ¿va uste a pegarle?, ¿va uste a matarle? ¡hay que dejarle!.
La culpabilidad es altamente destructiva, más dolorosa y nociva que el cáncer o el sida, con la única diferencia que en el caso en cuestión, el tratamiento es gratuito.
Pida perdón, perdone y perdónese a usted mismo.
Recuerde que puede enviar sus comentarios al correo doctora_elizabeth@yahoo.com.mx.
Seguimos en contacto.
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